Tegucigalpa.- El exministro de Energía, Erick Tejada, cuestionó la iniciativa impulsada por el diputado nacionalista Adolfo Ráquel relacionada con el sector eléctrico hondureño y advirtió que algunas de sus disposiciones podrían afectar las finanzas y el funcionamiento de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Tejada calificó como una “vergüenza” que, desde su perspectiva, se promuevan medidas que podrían favorecer determinados proyectos privados de generación mientras la estatal eléctrica continúa enfrentando dificultades financieras y operativas.
El exfuncionario también hizo referencia a un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señalando que los costos de algunas fuentes de energía renovable en Honduras pueden superar considerablemente los promedios internacionales.
Cuestiona exoneraciones y beneficios
Entre los puntos señalados por Tejada se encuentran posibles exoneraciones y beneficios vinculados con estudios, seguros, ingreso de equipos y seguridad de las instalaciones para determinados proyectos energéticos.
También expresó reparos sobre disposiciones relacionadas con el costo nivelado de electricidad (LCOE) y su vinculación con el costo marginal del Mercado de Oportunidad.
Otro de los aspectos cuestionados es la posibilidad de establecer estructuras que Tejada calificó como “ZEDES energéticas”, mediante las cuales operadores podrían generar electricidad, desarrollar líneas de transmisión, distribuir energía y realizar procesos de cobro y facturación a través de las denominadas macrorredes.
Según el exministro, un esquema de esta naturaleza podría disminuir el margen de participación de la ENEE en áreas estratégicas del sistema eléctrico nacional.
“Pobre ENEE, francamente”
Al referirse a las posibles consecuencias de la iniciativa, Tejada resumió sus cuestionamientos con la expresión: “Pobre ENEE, francamente”.
La propuesta del diputado Adolfo Ráquel abre un nuevo debate sobre el futuro del mercado eléctrico hondureño y el papel que desempeñarán tanto la ENEE como los inversionistas privados.
La discusión se produce en momentos en que diferentes sectores plantean la necesidad de impulsar reformas que permitan mejorar la generación, transmisión y distribución de electricidad, mientras continúa el debate sobre cómo garantizar la sostenibilidad financiera de la estatal y evitar mayores costos para los consumidores.


