Tegucigalpa.- Una coalición de fiscales generales de 21 estados y el gobernador de Pensilvania presentó una demanda contra la administración del presidente Donald Trump para impugnar una nueva norma federal que restringe el uso de fondos de Medicaid y del Programa de Seguro Médico para Niños (CHIP) para determinados tratamientos de afirmación de género en menores.
La norma, emitida por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), impide el reembolso federal de atención médicamente necesaria para tratar la disforia de género en pacientes menores de 18 años mediante Medicaid y establece una restricción similar para beneficiarios de CHIP menores de 19 años. Entre los tratamientos alcanzados se encuentran medicamentos para retrasar la pubertad, terapias hormonales y determinados procedimientos quirúrgicos.
Los estados demandantes sostienen que el Gobierno federal excedió la autoridad que le otorgó el Congreso y que la norma interfiere con competencias estatales relacionadas con la regulación de la práctica médica. La administración Trump, por su parte, defiende la medida argumentando que busca limitar el financiamiento federal de estos tratamientos para menores.
La disposición está prevista para entrar en vigor el 13 de octubre de 2026, salvo que un tribunal intervenga antes. El litigio se suma a una serie de disputas judiciales relacionadas con las políticas de la administración Trump sobre la atención médica de afirmación de género.


