El fiscal general Johel Zelaya reafirmó que el Ministerio Público investiga todos los casos de corrupción, pero evitó referirse a las denuncias de la fiscal estadounidense Pamela Bondi. “No me voy a referir a lo que ella dijo”, declaró, mientras insiste en que “todo está bajo control”.
Zelaya negó despidos por motivos políticos y aseguró que los fiscales se retiran por causas normales como jubilación o licencia. También anunció gestiones para ampliar el presupuesto del MP y reiteró que las agencias de EE. UU. son “testigos de honor” en la lucha contra el narcotráfico.
Entre los casos en curso, mencionó el avión presidencial, una empresa energética vinculada a una ONG, el asesinato del ambientalista Juan López y la investigación sobre Sedesol. Todos, según él, serán presentados “sin influencias políticas”.
Pese a sus declaraciones, la falta de resultados concretos y su silencio ante Bondi dejan abiertas preguntas sobre la transparencia y eficacia de su gestión