Tegucigalpa. Luis Quiñónez, exasesor de campaña del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el mensaje emitido por el Departamento de Estado constituye una advertencia directa contra cualquier intento de fraude o imposición de un “narco gobierno” en Honduras.
Según Quiñónez, las declaraciones del subsecretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Christopher Landau, reflejan una postura firme de Washington: responder con rapidez y contundencia ante cualquier atentado contra la integridad del proceso democrático hondureño.
Una “Doctrina Monroe mejorada”
Quiñónez enmarca esta postura dentro de lo que denomina una versión actualizada de la Doctrina Monroe, recordando el principio de que “América es para los americanos”. Bajo esa lógica, sostiene que los países del continente deben mantenerse unidos para enfrentar amenazas como el narcotráfico y los regímenes autoritarios.
Honduras sería el primer caso de reacción hemisférica
El analista asegura que Honduras sería uno de los primeros países donde Estados Unidos reaccionaría ante un fraude electoral, aprendiendo de la experiencia venezolana. Advierte que tanto Washington como el resto del hemisferio “observarán cuidadosamente” el proceso electoral hondureño, y que si el resultado violenta la soberanía o los intereses del pueblo, “no lo van a permitir”.
El temor de Washington: dinero ilícito y manipulación electoral
Quiñónez también alertó sobre el flujo de dinero proveniente del narcotráfico vinculado a Venezuela, al que describió como “la cabeza de un pulpo” cuyos tentáculos alcanzan Europa, Oriente Medio y América Latina. Según el exasesor, estos capitales ilícitos se utilizan para manipular procesos electorales, comprar influencias y favorecer a grupos políticos a través de bancos, fondos soberanos y estructuras estatales diseñadas para lavar dinero.


