El Gobierno de Estados Unidos anunció una nueva ronda de sanciones contra nueve entidades y dos altos funcionarios cubanos, como parte de su estrategia para aumentar la presión sobre el régimen de La Habana.
Las medidas fueron anunciadas por el Departamento de Estado, que aseguró que las entidades sancionadas están vinculadas a los sectores energético, financiero y al programa de misiones médicas en el extranjero, actividades que, según Washington, contribuyen a fortalecer el control del Gobierno cubano y generar ingresos para el régimen.
Entre los funcionarios sancionados figuran el ministro de Salud Pública de Cuba, José Ángel Portal Miranda, y Gretza Sánchez Padrón, directora de la Unidad Central de Cooperación Médica. Ambos fueron señalados por su presunta participación en la gestión de las misiones médicas internacionales, cuestionadas por Estados Unidos por supuestas prácticas de trabajo forzoso.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, las sanciones implican el bloqueo de cualquier activo que estas personas o entidades posean bajo jurisdicción de EE. UU. y prohíben a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar transacciones con ellas.
Esta nueva acción forma parte de una serie de medidas adoptadas por la administración estadounidense para incrementar la presión económica sobre el Gobierno cubano, en medio de las tensiones diplomáticas entre ambos países.


