La tensión en el ámbito político nacional continúa escalando tras las recientes acusaciones que vinculan a la consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, con supuestas amenazas de muerte. En una nueva declaración, López fue contundente al señalar que el designado presidencial, Salvador Nasralla, deberá sustentar sus afirmaciones ante las instancias judiciales correspondientes.
La funcionaria reiteró que las grabaciones difundidas son «audios falsos» y «hechizos», calificando la situación como un montaje orquestado para dañar su integridad. López afirmó que no permitirá que se use su nombre en campañas de desprestigio y que «tendrá que probar ante un juez» la veracidad de dichas pruebas, asegurando que la verdad legal prevalecerá sobre lo que ella denomina una persecución mediática.


