Una nueva masacre tiñó de sangre el noreste de Colombia luego de que un grupo de sujetos fuertemente armados perpetrara un ataque indiscriminado que dejó como saldo fatal la muerte de al menos seis personas. El violento episodio se registró en horas de la noche, provocando un despliegue inmediato de las fuerzas de seguridad en la zona, la cual fue acordonada para asegurar el perímetro e iniciar con las primeras etapas de la investigación en una región fuertemente golpeada por la disputa territorial entre diversos grupos al margen de la ley.
De acuerdo con los reportes preliminares de las autoridades policiales y los testimonios de los residentes locales, las víctimas se encontraban en un espacio público cuando fueron interceptadas por los agresores, quienes abrieron fuego sin mediar palabra antes de darse a la fuga con rumbo desconocido. Miembros del Ejército y de la Policía Nacional de Colombia se trasladaron al lugar de los hechos para recolectar evidencias y procesar la escena del crimen, mientras los cuerpos de inteligencia militar coordinan patrullajes estratégicos con el fin de identificar y capturar a los responsables materiales de esta matanza colectiva.


