El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, demandó resultados concretos e inmediatos a la nueva unidad antiextorsión que sustituirá a la extinta Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), asegurando que el país no puede permitirse más fracasos en la lucha contra este delito.
Zambrano sostuvo que el combate a la extorsión requiere medidas más firmes, mayor capacidad operativa y una mejor articulación entre las instituciones encargadas de la seguridad y la investigación criminal.
“Estamos obligados a que funcione, sí o sí tiene que funcionar”, afirmó el titular del Legislativo al referirse al nuevo modelo de seguridad impulsado por las autoridades para enfrentar a las estructuras criminales dedicadas a la extorsión.
El congresista aclaró que los agentes que formaban parte de la Dipampco no serán incorporados automáticamente a la nueva unidad. Explicó que cada elemento deberá someterse a rigurosos procesos de evaluación, certificación y pruebas de confianza para determinar si continúa formando parte de la institución.
Asimismo, señaló que aquellos agentes que no cumplan con los estándares establecidos podrían ser separados de la Policía Nacional como parte de un proceso de depuración orientado a fortalecer la transparencia, credibilidad y eficiencia de los cuerpos de seguridad.
Zambrano destacó que la estrategia contempla una coordinación más estrecha entre organismos de inteligencia, investigación y seguridad, además del fortalecimiento de la presencia policial y militar en las zonas más afectadas por la criminalidad.
Finalmente, indicó que el éxito de la nueva unidad será evaluado por su capacidad de reducir los niveles de extorsión, desarticular estructuras criminales y devolver la tranquilidad a miles de familias hondureñas que diariamente son víctimas de este flagelo.


