La venta del avión presidencial de Honduras avanza hacia una etapa decisiva. La Secretaría de Defensa Nacional informó que siete empresas, entre nacionales y extranjeras, han manifestado interés en participar en la subasta internacional de la aeronave, programada para el próximo 10 de julio.
De acuerdo con la institución, las compañías interesadas retiraron las bases de participación del proceso, que se desarrolla bajo una convocatoria pública y conforme a los procedimientos establecidos para garantizar transparencia y legalidad.
Empresas realizarán inspecciones técnicas por separado

Como parte del proceso previo a la subasta, la Dirección Legal de la Secretaría de Defensa estableció un cronograma específico para las inspecciones técnicas del avión.
Cada una de las empresas interesadas realizará la revisión de la aeronave de manera individual y en fechas previamente asignadas. Según las autoridades, esta modalidad busca mantener el orden del procedimiento y garantizar una evaluación técnica precisa por parte de cada potencial comprador.
Conforman Comité de Subasta
La Secretaría de Defensa también confirmó la integración del Comité de Subasta, conformado de acuerdo con el Reglamento de Organización y Funcionamiento de la Dirección Nacional de Bienes del Estado.
El órgano encargado del proceso cuenta con representación de la Dirección Nacional de Bienes del Estado, la Gerencia Administrativa y la Auditoría Interna de la Secretaría de Defensa.
Proceso contará con veeduría externa
Con el propósito de reforzar la transparencia de la venta, también fueron convocados representantes del Tribunal Superior de Cuentas y de la Procuraduría General de la República para participar como observadores externos.
La presencia de estas instituciones busca brindar mayor vigilancia al procedimiento y verificar que la subasta se desarrolle conforme a las disposiciones legales correspondientes.
La expectativa ahora se concentra en el próximo 10 de julio, fecha prevista para la subasta internacional, cuando se conocerá el desarrollo de la puja por la aeronave presidencial hondureña.
La participación de siete empresas eleva el interés sobre el proceso y abre la posibilidad de una competencia significativa por la compra del avión.


