El precio del petróleo superó los 90 dólares por barril, mientras los principales índices de Wall Street cerraron con pérdidas ante la creciente tensión militar entre Estados Unidos e Irán, aumentando la preocupación de los mercados internacionales.
La escalada del conflicto genera incertidumbre sobre el suministro mundial de crudo y amenaza con incrementar los costos de la energía, mientras los inversionistas reaccionan con cautela ante el riesgo de una mayor inestabilidad en Medio Oriente.
El comportamiento de los mercados y del petróleo mantiene la atención de la economía global, debido a que un incremento prolongado en los precios del crudo podría generar nuevas presiones inflacionarias y afectar los costos de combustibles y otros productos.


