Meta descripción: En la homilía de este domingo, el sacerdote Carlos Magno usó la parábola de la viña para pedir a la sociedad y a sus dirigentes que cambien el rumbo y apuesten por la verdad y el servicio.
Tegucigalpa, 4 de octubre de 2026. La Iglesia Católica aprovechó la misa dominical para hacer un llamado de reflexión a la población y a quienes dirigen el país. Advirtió que las acciones que dividen a la sociedad frenan el progreso y el bienestar común.
La parábola de la viña
El sacerdote Carlos Magno basó su homilía en la parábola de la viña. Explicó que Dios ha dado al ser humano todo lo necesario para crecer y dar buenos frutos, pero lamentó que hoy muchas personas prefieran el egoísmo y las malas acciones.
«Dios espera que en nuestra vida demos frutos de amor, paz, justicia y armonía. Pero lamentablemente, en lugar de cosechar cosas buenas, muchos se dedican a sembrar corrupción, mentiras, odio y a sembrar terror a su paso», expresó.
Un llamado a corregir el rumbo
La Iglesia pidió a ciudadanos y autoridades promover el perdón, el servicio y la verdad. También recordó que cada persona es responsable de lo que siembra y de lo que aporta al desarrollo de Honduras.


