Las autoridades de seguridad en Estados Unidos se encuentran en alerta máxima tras revelarse un presunto complot orquestado por un extremista islámico para asesinar a Ivanka Trump, hija del expresidente Donald Trump. Según informes de inteligencia citados por medios como The New York Post, el sospechoso habría actuado bajo las órdenes de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
El móvil del atentado, de acuerdo con las investigaciones, sería una venganza directa por la muerte del general iraní Qasem Soleimani, quien fue abatido durante un ataque con drones ordenado por la administración republicana en Bagdad en el año 2020. Las fuentes indican que el plan buscaba atacar a miembros del círculo familiar cercano del exmandatario como represalia política y militar.
Este nuevo hallazgo subraya la persistente tensión entre Teherán y Washington, así como las amenazas continuas que enfrentan figuras políticas clave y sus familias. Los servicios secretos han reforzado las medidas de protección en torno a la familia Trump mientras se profundiza la investigación para desarticular cualquier célula operativa vinculada a este intento de magnicidio.


