La salida de Luis Redondo de la presidencia del Congreso Nacional marca el cierre de un período (2022–2026) fuertemente señalado por falta de transparencia, baja producción legislativa y un creciente descrédito del Poder Legislativo. Para amplios sectores, su gestión terminó distanciada de las demandas ciudadanas y con una credibilidad profundamente erosionada.
Un mandato marcado por la controversia desde el inicio
La juramentación con la que Redondo asumió la presidencia fue cuestionada por analistas y actores políticos, quienes señalaron falta de consensos y vicios de origen. Ese episodio anticipó una administración caracterizada por:
- Decisiones unilaterales
- Tensiones constantes entre bancadas
- Un manejo del hemiciclo percibido como restrictivo al diálogo plural
Críticos sostienen que estas dinámicas fortalecieron la imposición política y debilitaron la deliberación democrática.
Evaluaciones internacionales: Honduras entre los peores en corrupción legislativa
El World Justice Project ubicó al Congreso hondureño entre los peor calificados del mundo en materia de corrupción. Este indicador proyectó una imagen negativa del país y evidenció:
- Debilidad institucional
- Falta de controles internos
- Escasa transparencia en la gestión legislativa
Actividad legislativa limitada y costos elevados
Según la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), durante los cuatro años de gestión se celebraron solo 147 sesiones, incumpliendo alrededor del 65 % de las jornadas establecidas por ley.
A pesar de la baja actividad, el gasto en salarios superó los 1,724 millones de lempiras, lo que generó críticas por la desproporción entre recursos utilizados y resultados obtenidos.
Producción legislativa: apenas un 19 % de efectividad
De más de 1,400 iniciativas presentadas en el período, únicamente 270 se convirtieron en ley, lo que representa una efectividad cercana al 19 %.
Además:
- La mayoría de las leyes aprobadas provinieron del Poder Ejecutivo
- Se reforzó la percepción de un Congreso con poca iniciativa propia
- El rol legislativo fue visto como predominantemente reactivo
Manejo financiero bajo cuestionamiento
Informes de Transparencia Internacional Honduras señalan que entre 2022 y 2025 el Congreso ejecutó más de 5,900 millones de lempiras, de los cuales 785 millones correspondieron a subvenciones legislativas, concentradas en los últimos años de la administración.
El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) advirtió:
- Opacidad total en el uso de estas subvenciones
- Ausencia de liquidaciones públicas
- Falta de informes detallados para fiscalización
- Cierre del acceso a información sobre el destino de los fondos
Un cierre de gestión con saldo institucional negativo
Para diversos analistas, la presidencia de Redondo deja un balance institucionalmente desfavorable, marcado por:
- Señalamientos de corrupción
- Baja productividad legislativa
- Uso discrecional de recursos públicos
La próxima legislatura enfrenta el desafío de recuperar la confianza ciudadana, impulsar reformas internas, eliminar privilegios y restablecer el papel del Parlamento como un espacio de representación y debate democrático.


