MIAMI. El servicio de inteligencia exterior de Israel, Mossad, habría desplegado operaciones encubiertas en Venezuela para rastrear la alianza del régimen chavista con Irán y Hezbolá. Según el portal Impacto 24/7, agentes israelíes siguen de cerca el tráfico de uranio extraído de minas clandestinas bajo control militar, presuntamente destinado al programa nuclear iraní.
La investigación apunta a una red transnacional que combina terrorismo, narcotráfico y contrabando de recursos estratégicos. Venezuela se habría convertido en refugio de milicias yihadistas que entrenan al ejército chavista, al ELN y a las FARC, fortaleciendo una estructura criminal con alcance regional.
Desde 2020, inteligencia de EE.UU. e Israel vincula al chavismo con el procesamiento y envío de uranio a Irán. Joseph Hage, especialista en Medio Oriente, advierte que si el Mossad confirma nexos directos entre Maduro y el programa nuclear iraní, “no hay que dudar de que ese señor está en la mira”.
El Departamento de Justicia de EE.UU. también reveló una red que conecta a Venezuela, Colombia, Siria y Líbano, donde el ELN y el Cartel de Sinaloa habrían negociado tres toneladas de cocaína a cambio de arsenal militar sirio. El operador fue extraditado a Nueva York.
Washington ha intensificado su ofensiva: la recompensa por la captura de Nicolás Maduro asciende a $50 millones, superando incluso la que se ofreció por Osama Bin Laden. El Departamento de Estado ha designado al Cartel de los Soles —integrado por militares venezolanos— como organización terrorista.