Tegucigalpa. La dirigente política y exministra de Finanzas, Rixi Moncada, lanzó este jueves una dura crítica contra el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) y las cúpulas religiosas del país, acusándolos de intervenir en el debate político con una visión “alejada de la realidad del pueblo hondureño”.
Al referirse al reciente Barómetro Electoral 2025 presentado por el COHEP, Moncada desestimó su representatividad y cuestionó el enfoque del sondeo. “El COHEP son 600 personas, pero Honduras tiene 10 millones. Ocho millones viven en pobreza. Esa encuesta se la hacen a los 25 grupos económicos que dominan el país. No se puede esperar otra cosa de ellos”, afirmó.
La exfuncionaria defendió el proceso de refundación impulsado por el gobierno actual, asegurando que los beneficios están llegando directamente a millones de hondureños. “Preguntémosle a los 8 millones que están recibiendo energía gratuita, becas, hospitales, escuelas. Este gobierno es para el pueblo”, sostuvo.
Críticas a la marcha convocada por las iglesias
Moncada también arremetió contra la convocatoria a una caminata nacional organizada por la Iglesia Católica y la Confraternidad Evangélica, prevista para el 16 de agosto. A su juicio, se trata de una “injerencia política disfrazada de acto religioso” que ocurre a tres meses de las elecciones generales.
“Es un error y una ingratitud que la cúpula de ambas iglesias convoque a una marcha en este momento. Si los líderes religiosos quieren participar activamente en política, deberían retirarse de la iglesia”, sentenció. Aunque se definió como cristiana practicante, advirtió que los pronunciamientos políticos desde púlpitos eclesiásticos vulneran el principio de neutralidad espiritual.
Moncada insistió en que su partido, Libre, respeta la libertad de cultos y acoge a ciudadanos de todas las religiones, pero pidió a las jerarquías religiosas “respetar los límites entre lo espiritual y lo electoral”.
El Barómetro del COHEP: desconfianza empresarial y llamado a cambio
El Barómetro Electoral 2025 del COHEP recoge la percepción de 639 empresarios —en su mayoría micro y pequeños— sobre el rumbo del país y el proceso electoral. Según el informe:
- El 84.5 % no confía plenamente en el proceso electoral.
- El 94.8 % considera necesario un cambio de gobierno.
- El 90 % califica como negativas las políticas económicas y laborales actuales.
- El 96.2 % cree que el resultado electoral afectará directamente sus negocios.
- El 83 % señala un clima de inversión insatisfactorio.
- El 74.6 % ha sufrido impactos negativos en su empresa en los últimos dos años.
El informe refleja un creciente malestar en el sector privado, mientras el oficialismo insiste en que los indicadores sociales muestran avances concretos.