Tegucigalpa. A pocos meses del proceso electoral programado para el 30 de noviembre, Honduras vive un clima marcado por confrontaciones políticas, denuncias de posibles fraudes y cuestionamientos por sabotaje. En este contexto, diversas voces de la sociedad civil, analistas, exfuncionarios y líderes políticos han hecho un llamado urgente a la ciudadanía para mantenerse alerta y garantizar un proceso transparente.
Uno de los gestos más contundentes proviene del expresidente Porfirio “Pepe” Lobo Sosa, quien anunció públicamente su decisión de participar como miembro de mesa electoral, junto a sus hijos Jorge y Rosa Lobo.
Con esta afirmación, Lobo Sosa no solo confirma su involucramiento directo en el proceso, sino que envía un mensaje claro a la militancia de su partido y a la ciudadanía en general: la defensa del voto comienza en la mesa.
Durante la entrevista, el exmandatario insistió en la importancia de la capacitación ciudadana y la vigilancia activa en cada etapa del proceso electoral. Señaló que solo con participación directa se puede garantizar un conteo transparente y libre de dudas.
Además, exhortó a dirigentes y líderes políticos de todo el país a sumarse a la formación como miembros de mesa, subrayando que la voluntad popular no debe ser manipulada.
En otro momento de la entrevista, Lobo Sosa se refirió a la marcha organizada por las iglesias católica y evangélica el pasado 16 de agosto, calificándola como un hecho extraordinario para la vida democrática del país.
Con sus declaraciones, “Pepe” se suma a un creciente grupo de voces que exigen elecciones limpias, vigiladas y participativas, en un contexto donde el conteo de votos será clave para evitar cuestionamientos y fortalecer la democracia hondureñ