La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, con sede en San Francisco, ordenó la cancelación inmediata del Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de Honduras, Nicaragua y Nepal, pese a los recientes acercamientos políticos entre el presidenciable hondureño Nasry Asfura y el presidente estadounidense Donald Trump.
La resolución representa un duro revés para miles de migrantes que permanecían amparados bajo esta figura migratoria en Estados Unidos.
Un fallo que revierte decisiones previas
La decisión judicial deja sin efecto la sentencia de un tribunal de distrito que había bloqueado la terminación del TPS ordenada por el Departamento de Seguridad Nacional, dirigido por Kristi Noem.
Con esta resolución, la Corte concede al gobierno federal una suspensión mientras continúa la apelación, lo que habilita la implementación inmediata de la política de cancelación del programa para los tres países.
Contexto político y repercusiones
El fallo se produce en un momento de alta tensión política y migratoria, y contrasta con los esfuerzos diplomáticos impulsados desde Honduras para mantener vigente el TPS.
Analistas advierten que la medida podría tener un impacto directo en decenas de miles de familias centroamericanas, especialmente hondureñas y nicaragüenses, que ahora enfrentan un escenario de mayor incertidumbre en Estados Unidos.


