La nueva legislación del subsector eléctrico introduce cambios profundos en la estructura y funcionamiento de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), con el propósito de reducir las pérdidas, mejorar el servicio, fortalecer la regulación y sanear las finanzas de la estatal.
Entre las principales medidas se encuentra el congelamiento temporal de la tarifa eléctrica, la reorganización de la ENEE en tres empresas subsidiarias y la creación de un nuevo operador independiente del sistema y del mercado energético.
Tarifa eléctrica permanecerá congelada
La normativa prohíbe aumentar la tarifa eléctrica a los consumidores durante los primeros seis meses posteriores a su entrada en vigencia.
El Poder Ejecutivo tendrá la facultad de extender esta medida durante seis meses adicionales, lo que permitiría mantener congelado el precio de la energía hasta por un año.
ENEE será reorganizada en cuatro estructuras
Uno de los principales cambios consiste en transformar la ENEE en una empresa matriz estatal, de la cual dependerán tres compañías subsidiarias:
- ENEE Generación.
- ENEE Transmisión.
- ENEE Distribución.
La empresa encargada de la distribución también podrá dividirse o crear subsidiarias regionales para atender diferentes zonas del país.
Estas compañías funcionarán como sociedades anónimas unipersonales, pero ENEE Matriz conservará el 100 % de sus acciones. La separación será jurídica, administrativa, financiera, operativa y contable.
Los activos estratégicos continuarán perteneciendo a la empresa matriz y únicamente serán entregados a las subsidiarias para su administración, operación y mantenimiento.
Activos estratégicos permanecerán en manos del Estado
La nueva ley establece que los activos estratégicos de la ENEE serán intransferibles e inalienables. Tampoco podrán utilizarse como garantía para obtener financiamiento.
ENEE Matriz no podrá vender, ceder, pignorar o gravar las acciones de sus subsidiarias sin autorización del Congreso Nacional, ni reducir su participación accionaria por debajo del 100 %.
Asimismo, los predios, embalses e instalaciones correspondientes a las centrales hidroeléctricas de la estatal serán considerados bienes de dominio público.
CREE tendrá una nueva estructura
La Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) contará con mayor independencia funcional, presupuestaria y financiera.
Sus tres comisionados serán nombrados por la Presidencia de la República a partir de una lista preparada por una Junta Nominadora, integrada por representantes de la Secretaría de Energía, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) y las facultades de ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
Los funcionarios permanecerán seis años en sus cargos y podrán ser reelegidos una vez.
Crearán un nuevo operador del sistema eléctrico
La reforma contempla la creación del Operador del Sistema y del Mercado (OSM), que funcionará como una entidad independiente de la Administración Pública.
Esta institución tendrá entre sus responsabilidades:
- Operar el sistema eléctrico nacional.
- Administrar el mercado mayorista.
- Coordinar la generación, transmisión y almacenamiento de energía.
- Gestionar los intercambios regionales.
- Realizar el despacho de energía al menor costo.
- Calcular los costos marginales.
- Coordinar los mantenimientos.
- Administrar los mercados de contratos y servicios complementarios.
Su Junta Directiva estará integrada por 10 representantes de los sectores de transmisión, generación renovable y no renovable, comercialización, distribución y consumidores.
Compras de energía mediante licitaciones internacionales
Las empresas distribuidoras deberán cubrir la demanda de los usuarios regulados mediante contratos de capacidad firme y suministro de energía.
Las compras deberán realizarse a través de licitaciones públicas internacionales, competitivas y de largo plazo, bajo la supervisión de la CREE. En situaciones excepcionales también podrán desarrollarse procesos de contratación de corto plazo.
Mayor participación de consumidores y comercializadoras
La ley fortalece la figura de los consumidores calificados, cuyo nivel mínimo de demanda será determinado por la CREE.
Estos usuarios podrán participar directamente como agentes del mercado eléctrico si cumplen las condiciones establecidas por el ente regulador.
Las empresas comercializadoras también tendrán un papel más amplio y podrán vender energía a consumidores calificados y otros agentes, incluyendo operaciones regionales e internacionales.
Impulso a la energía renovable y al almacenamiento
La legislación incorpora formalmente los sistemas de almacenamiento de energía, tanto independientes como integrados en centrales híbridas.
Los usuarios tendrán derecho a instalar sistemas propios de generación renovable, como paneles solares, para abastecer total o parcialmente su consumo.
Los excedentes de energía enviados a la red eléctrica serán remunerados de acuerdo con el mecanismo que establezca la CREE.
Modernización de la red de transmisión
Las nuevas obras de transmisión consideradas de interés general deberán adjudicarse mediante licitaciones públicas internacionales.
Las ofertas serán evaluadas tomando en cuenta el menor valor anual de transmisión. La CREE supervisará las bases, vigilará la competencia y podrá establecer valores máximos para las propuestas.
Cambios en las tarifas y subsidios
La nueva ley establece que las tarifas deberán evitar que una categoría de consumidores asuma costos correspondientes a otra.
En caso de que el Estado decida subsidiar a los hogares de bajos ingresos, deberá hacerlo sin modificar las tarifas ni afectar las finanzas del subsector eléctrico.
La tasa empleada para calcular las tarifas será determinada mediante estudios especializados contratados por la CREE.
Continúa el fondo para electrificación social
El Fondo Social de Desarrollo Eléctrico (FOSODE) continuará bajo la administración de ENEE Matriz.
Este fondo será financiado mediante un aporte equivalente al 1 % de las ventas realizadas por las distribuidoras a los usuarios finales, además de los recursos asignados por el Congreso Nacional.
Reforma busca reducir pérdidas millonarias
La transformación responde a la crisis financiera de la ENEE y a las elevadas pérdidas registradas en la distribución de energía.
Según el documento que respalda la reforma, las pérdidas técnicas y no técnicas han representado históricamente entre el 30 % y el 35 % de la energía generada, mientras que las pérdidas financieras de la estatal superarían los 16,000 millones de lempiras anuales.
¿La ENEE será privatizada?
La nueva ley no establece la venta de los activos ni de las acciones de la ENEE. La reforma contempla una reorganización empresarial en la que el Estado conservará los activos estratégicos y el 100 % de la participación en las subsidiarias.
Sin embargo, el nuevo modelo amplía los espacios para la competencia, las licitaciones internacionales, la comercialización de energía, los consumidores calificados y la participación de agentes privados en el mercado eléctrico.
El objetivo declarado de la reforma es reducir las pérdidas, mejorar la situación financiera de la estatal, modernizar el sistema, atraer inversiones y procurar un servicio más confiable con tarifas accesibles para la población hondureña.


