TEGUCIGALPA, HONDURAS. La histórica Plaza Los Dolores se convirtió en un escenario lleno de emociones y celebración al recibir a 350 parejas que formalizaron su unión durante una multitudinaria ceremonia de bodas civiles, organizada por la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) como cierre del Mes de la Familia.
Un evento para fortalecer la unidad familiar
La jornada, denominada “Dile que sí en la capital”, tuvo como propósito promover la construcción de hogares sólidos y reafirmar el valor del matrimonio como base de la familia. Desde tempranas horas, las parejas llegaron al emblemático espacio del centro histórico acompañadas de familiares y amigos, quienes fueron testigos de este momento especial.
Autoridades acompañaron a los nuevos esposos
La ceremonia fue presidida por el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, junto a su esposa Paola Rubí, miembros de la Corporación Municipal y funcionarios de la comuna. En su mensaje, el edil destacó la importancia de acompañar por primera vez, como alcalde, a cientos de parejas en este paso trascendental:
“Este día tiene un significado muy especial. Es la primera vez que, como alcalde de nuestra ciudad capital, tengo el privilegio y la enorme bendición de casar a tantas parejas. Quienes llevamos algunos años de casados sabemos que el matrimonio no consiste solamente en aquel ‘sí’ del día de la boda; ese ‘sí’ hay que volverlo a decir muchas veces durante la vida”.
Juramentación y bendiciones
La ceremonia incluyó la bendición impartida por el sacerdote Brayan Arriola y el pastor Gerardo Irías. Posteriormente, el Secretario Municipal, César Pinto, realizó la juramentación oficial de las 350 parejas, sellando su compromiso ante las autoridades edilicias.
Celebración, emociones y sorpresas
Entre abrazos, fotografías y palabras de cariño, los nuevos esposos celebraron el inicio de una nueva etapa. Las autoridades y los contrayentes brindaron por los hogares que comienzan y por los sueños que emprenderán juntos.
La jornada también estuvo marcada por la expectativa, ya que se realizó la rifa de un vehículo nuevo, además de sorteos especiales que incluyeron un viaje de luna de miel a Roatán, electrodomésticos y otros obsequios preparados para los recién casados.
Un día para la familia y la convivencia
Más de dos mil personas participaron en esta celebración que llenó de vida el centro de Tegucigalpa. Padres, hijos, hermanos y amigos acompañaron a los contrayentes en un ambiente festivo que combinó solemnidad, alegría y unión.
Trabajo en equipo para una jornada memorable
Las bodas municipales fueron posibles gracias al esfuerzo del equipo de la AMDC, cuyos colaboradores se encargaron de cada detalle para ofrecer a las parejas una experiencia significativa y organizada.
La jornada concluyó entre aplausos, sonrisas y buenos deseos, marcando un antes y un después en la vida de quienes decidieron unir sus destinos en la capital.