El pastor Gerardo Irías descartó, por ahora, que la iglesia evangélica tenga previstas marchas o movilizaciones contra el gobierno de Nasry Asfura. Según explicó, este tipo de acciones se realizarían únicamente cuando, a su criterio, exista una orientación para salir a las calles.
“Negativo, todavía no es el tiempo para eso, eso es cuando Dios nos guíe a hacerlo”, afirmó Irías al ser consultado sobre posibles protestas contra las decisiones de las actuales autoridades.
En lugar de una movilización, el líder religioso anunció una jornada de oración para pedir por las principales necesidades que enfrenta el país, entre ellas la falta de agua, los abusos y la violencia. Señaló que la convocatoria está dirigida a todos los hondureños, independientemente de su afiliación política.
Irías sostuvo además que la iglesia no busca favorecer a ningún partido político y aseguró que, durante el gobierno anterior, tampoco promovió movilizaciones. “La iglesia no tiene ningún precio”, manifestó, al tiempo que reiteró que saldrán a las calles cuando consideren que algún político actúe en contra de Dios o del pueblo.
Consultado sobre las reformas energéticas que actualmente se revisan en el Congreso Nacional, el pastor afirmó que la iglesia fue de las primeras en solicitar la revisión del proyecto. También aseguró que representantes de la organización acudieron a Casa Presidencial para abordar el tema y que mantienen su postura de defender sus principios.


