El Ministro de Desarrollo Económico, Eddy Ordóñez, salió al paso de las recientes manifestaciones protagonizadas por transportistas e importadores en la zona sur del país, defendiendo firmemente la nueva normativa estatal implementada para la importación y comercialización de cemento. Según el funcionario, la medida responde a una estrategia nacional que busca garantizar rigurosamente los estándares de calidad y seguridad en los materiales utilizados para las obras de infraestructura y construcción de viviendas en todo el territorio hondureño.
Ante el descontento de los sectores comerciales que mantienen bloqueos y protestas en las principales carreteras de la región sur, Ordóñez aclaró de manera enfática que la disposición gubernamental no contempla una prohibición a la libre importación del producto. Por el contrario, explicó que el reglamento técnico únicamente exige requisitos mínimos de resistencia y certificación internacional con el objetivo prioritario de frenar el ingreso de cemento de baja calidad, el cual representa un riesgo latente para la integridad estructural de las edificaciones privadas y los proyectos públicos en la nación.
A pesar de la firme postura institucional respecto al cumplimiento de los nuevos controles aduaneros y de calidad, el titular de Desarrollo Económico reiteró que el gobierno central mantiene los canales abiertos al diálogo constructivo con las asociaciones de transportistas e importadores afectados. Las autoridades esperan establecer mesas de trabajo en las próximas horas para socializar los alcances técnicos de la ley y encontrar puntos de concordancia que permitan normalizar el tránsito terrestre y la actividad comercial en el sur de Honduras, disipando los temores de desabastecimiento.


