El oficial de Política Económica del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), Alejandro Kaffati, calificó como una señal positiva los recientes acercamientos del presidente electo con actores económicos internacionales, especialmente con Estados Unidos, principal socio comercial de Honduras.
Relación estratégica con EE. UU.
Kaffati destacó que el país no puede permitirse mantener distancia diplomática con potencias económicas clave. A su juicio, el diálogo temprano con Washington envía un mensaje favorable sobre el rumbo económico que podría tomar la nueva administración durante los próximos cuatro años.
Expectativas en inversión y empleo
El representante del COHEP expresó que estos acercamientos deberían traducirse en resultados concretos, particularmente en atracción de inversiones y generación de empleo, dos desafíos estructurales que afectan principalmente a la población joven.
También subrayó la importancia de que el nuevo gobierno inicie su gestión con una agenda clara para los primeros 100 días, enfocada en compromisos económicos y sociales.
Migración, TPS y remesas: temas clave en la agenda bilateral
Kaffati señaló que la relación con Estados Unidos debe incluir temas prioritarios como migración, TPS y el impacto de los impuestos aplicados a las remesas familiares. Consideró fundamental que estos asuntos formen parte de una agenda bilateral que genere beneficios tangibles para Honduras.
Aranceles y competitividad
El economista resaltó que los aranceles deben ser un punto central en las conversaciones, debido a su efecto directo en la industria manufacturera nacional, la cual mantiene vínculos productivos con el resto de Centroamérica.
Reto económico para el nuevo gobierno
Kaffati concluyó que la administración entrante enfrenta un desafío significativo: restaurar la confianza de los inversionistas internacionales y promover empleo masivo, una tarea que —según dijo— sigue pendiente en el país.


