La ceremonia en Oslo
Un silencio solemne se apoderó del Ayuntamiento de Oslo cuando se anunció el reconocimiento a María Corina Machado con el Premio Nobel de la Paz 2025. La líder opositora venezolana fue galardonada por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos y su lucha por una transición pacífica hacia la democracia en Venezuela.
Aunque Machado no pudo estar presente debido a su salida reciente de la clandestinidad, su hija Ana Corina Sosa Machado recibió el premio en su nombre. En su discurso, Sosa afirmó: “Venezuela volverá a respirar”, destacando que la democracia es esencial para la paz.
Denuncias contra el régimen de Maduro
La ceremonia estuvo marcada por fuertes críticas al régimen de Nicolás Maduro. El presidente del Comité Noruego del Nobel, Jorgen Watne Frydnes, denunció la violencia y represión en Venezuela: “Mientras estamos aquí sentados en el Ayuntamiento de Oslo, hay personas inocentes encerradas en celdas oscuras en Venezuela. No pueden oír los discursos de hoy, solo los gritos de los presos que están siendo torturados”.
Machado y su lucha
Machado dedicó el premio al pueblo venezolano, especialmente a los presos políticos, perseguidos y defensores de los derechos humanos. En su mensaje, recordó: “A ellos pertenece este honor. A ellos pertenece este día. A ellos pertenece el futuro”.
La dirigente repasó la historia política de Venezuela y su resistencia frente al chavismo, asegurando que durante los 16 meses en la clandestinidad se construyeron nuevas redes de presión cívica y desobediencia disciplinada para preparar una transición ordenada hacia la democracia.
Impacto político
El Nobel representa una victoria simbólica para la oposición venezolana, golpeada y perseguida en los últimos años. La ceremonia contó con la presencia de mandatarios latinoamericanos como Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay), Daniel Noboa (Ecuador) y José Raúl Mulino (Panamá), quienes mostraron respaldo a la causa opositora.
El mensaje del Comité Noruego
El Comité Noruego del Nobel subrayó que la crisis venezolana refleja un Estado autoritario y brutal, sostenido por alianzas internacionales con Cuba, Rusia, Irán, China y Hezbolá. Frydnes destacó que, en medio de la oscuridad, los venezolanos que mantienen viva la llama de la democracia son un ejemplo extraordinario de valentía civil en América Latina.
Finalmente, el comité concluyó: “La democracia es más que una forma de gobierno. Es también la base para una paz duradera”.


